La estrategia de seguridad en Haití entra en una nueva fase con la llegada del mayor general mongol Erdenebat Batsuuri. Con un impresionante historial que incluye ocho misiones internacionales en zonas de alto conflicto como Afganistán e Irak, el experimentado oficial tomó las riendas de la Fuerza de Represión de Bandas (FRG) este jueves. Tanto la cúpula de la FRG como la Embajada de EE. UU. coinciden en que su incorporación representa un paso crucial para acelerar las operaciones tácticas y organizar el despliegue de los 5,500 hombres que conformarán la fuerza total.
La llegada de Batsuuri completa el liderazgo de la misión justo cuando el Gobierno de Alix Didier Fils-Aimé exige “resultados concretos”. Con 700 soldados ya posicionados en la base de Tabarre (provenientes de Chad, El Salvador y Guatemala), el general mongol trabajará en conjunto con el representante especial Jack Christofides y la jefa del brazo logístico de la ONU (BANUH), Daniela Kroslak. La comunidad internacional y la población civil observan con altas expectativas a esta nueva estructura, que asume el enorme desafío de pacificar el territorio donde otras misiones previas no lograron tener éxito.


