El Gobierno haitiano ha dado un paso decisivo para reactivar su economía mediante la modernización de su marco jurídico. El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé anunció la entrada en vigor de un nuevo decreto minero, publicado en Le Moniteur el pasado 30 de marzo de 2026. Con esta medida, el Ejecutivo busca sepultar la vieja ley de 1976 y adecuar al país a los estándares globales actuales. El premier aseguró que contar con reglas comerciales claras es un requisito indispensable para que cualquier corporación internacional decida arriesgar capital en el suelo haitiano.
“Ahora tenemos una ley adaptada”, afirmó el jefe de Gobierno, explicando que el decreto permitirá a las empresas saber con precisión qué beneficios obtendrán y, crucialmente, qué ventajas regulatorias y económicas le dejarán a Haití a cambio. A pesar de las críticas por la falta de un Parlamento activo para debatir la ley, Fils-Aimé defendió enérgicamente la adopción de este decreto por vía ejecutiva, argumentando que era una obligación impostergable para el desarrollo técnico y financiero del país en el contexto global de 2026.


