El ambiente en las gradas de Filadelfia se encendió por completo horas antes del histórico choque entre Haití y Brasil por el Mundial 2026. Entre la multitud de fanáticos que armaron una auténtica fiesta caribeña en los Estados Unidos, destacó la presencia de la ministra de Planificación y Cooperación Externa, Sandra Paulemon, quien viajó para sumarse como una seguidora más al aliento incondicional de los Grenadiers.
Con banderas, cantos y un orgullo desbordante, la diáspora haitiana inundó el estadio de energía. Para la ministra Paulemon, este partido contra el pentacampeón del mundo va mucho más allá de los tres puntos en juego; representa una vitrina de orgullo nacional y una oportunidad única para unificar al país a través del deporte. «No importa el tamaño del rival, estamos aquí para respaldar a nuestra selección con la frente en alto, pasión y puro patriotismo», declaró emocionada la jefa del MPCE en medio de una marea humana decidida a dejarse la garganta apoyando al equipo nacional.


