En un encuentro marcado por la cordialidad y la urgencia de la realidad nacional, el Papa León XIV recibió este sábado 9 de mayo en el Vaticano al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé. Esta visita oficial incluyó una sesión de trabajo en la Secretaría de Estado con el cardenal Pietro Parolin y monseñor Paul Richard Gallagher, donde se analizó a fondo el papel mediador y social de la Iglesia frente a la crisis que sacude a Haití. El primer ministro, quien viajó acompañado de su esposa y una comitiva de asesores, buscó consolidar el apoyo de la Santa Sede en foros internacionales.
El comunicado de la Sala de Prensa del Vaticano destacó que el diálogo se centró en los problemas más acuciantes para los haitianos: la inestabilidad sociopolítica, el drama migratorio y la crisis de seguridad. Ambos Estados coincidieron en que Haití no puede salir adelante solo y que la intervención y el apoyo de la comunidad internacional son “contribuciones necesarias” para superar el estancamiento actual. La Santa Sede reafirmó su voluntad de seguir colaborando a través de sus instituciones religiosas para aliviar el sufrimiento de la población más vulnerable.
El punto culminante de la jornada será una misa por la paz en la Basílica de Santa María la Mayor, oficiada por el cardenal Parolin, donde se elevarán oraciones por la estabilidad de la nación. El primer ministro Fils-Aimé destacó que este viaje simboliza la voluntad de su gobierno de potenciar una relación histórica con el Vaticano, enfocándose en un futuro de esperanza. “Agradecemos la atención fraterna hacia nuestra nación”, señaló la Primacía, reafirmando que el diálogo diplomático y el respaldo espiritual son piezas clave para la reconstrucción del tejido social en Haití.


