El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé no perdió tiempo tras su regreso de Roma. Este miércoles, se trasladó a Tabarre para supervisar de primera mano el despliegue de la Fuerza de Represión de Bandas (FRG). En un mensaje directo a los soldados de Chad, El Salvador y Guatemala, el premier fue tajante: la única misión aceptable es devolverle la paz a Haití con resultados tangibles. La visita incluyó la revisión de los equipos técnicos y las áreas de alojamiento que albergarán a los refuerzos encargados de apoyar a la PNH y a las Fuerzas Armadas en la reconquista del territorio.
La presencia de altos cargos de las Naciones Unidas (BINUH) durante la inspección refuerza la coordinación internacional en este nuevo empuje contra las pandillas. Según el comunicado de la Primaria, el Gobierno está decidido a romper el control criminal que paraliza el país. Esta movilización en el terreno busca aliviar la “angustia legítima” de la población y marcar el inicio de una ofensiva coordinada que permita, finalmente, estabilizar la nación de cara a los compromisos democráticos de finales de año.


