En un paso decisivo hacia la pacificación del país, la CNDDR ha revelado su nueva hoja de ruta ante la comunidad internacional. El plan no se limita al desarme físico, sino que apuesta fuertemente por el componente humano: la prevención y la reinserción de jóvenes y adolescentes vulnerables. Ante el cuerpo diplomático, los comisionados explicaron que la lucha contra las bandas terroristas requiere una movilización de toda la sociedad y una justicia firme que acompañe los procesos de desmantelamiento de los grupos armados.
Con el respaldo de la BINUH, la CNDDR insistió en que cualquier ayuda externa debe alinearse con esta estrategia nacional para evitar la duplicidad de esfuerzos. La hoja de ruta destaca que la reducción de la violencia comunitaria solo será posible mediante una estrecha colaboración entre las instituciones del Estado y un compromiso real de los socios extranjeros con las prioridades fijadas por Haití. Este nuevo enfoque busca transformar los barrios más conflictivos mediante oportunidades educativas y económicas que rompan el ciclo de reclutamiento de las organizaciones criminales.


