A pesar de que el Primer Ministro Alix Didier Fils-Aimé reitera constantemente que las elecciones en Haití se realizarán “a toda costa”, su gobierno mantiene congelada la publicación del decreto electoral clave para definir el calendario de votación. El secretario de Estado para la Comunicación, Jean Willio Patrick Chrispin, confirmó al diario Le Nouvelliste que el retraso de casi un mes se debe a que la Primatura está sometiendo el borrador —entregado por el CEP el 24 de abril— a intensas consultas con líderes políticos, empresarios y la sociedad civil para garantizar un proceso inclusivo.
Aunque el gobierno se muestra firmemente a favor de restricciones estrictas, como el artículo 139 que exige a los partidos registrar 30,000 militantes para poder postular candidatos, el retraso ya enciende las alarmas dentro del Consejo Electoral Provisional (CEP). Fuentes del organismo advirtieron que cada día de demora impacta directamente la planificación técnica. Aunque Fils-Aimé expresó su deseo de celebrar la primera vuelta antes de que termine el año, y los técnicos ven viable fijar la fecha para noviembre, todo sigue condicionado a dos factores críticos que el Ejecutivo aún no resuelve: la validación del presupuesto electoral y el restablecimiento de la seguridad en el territorio nacional.


