Recién llegado de Europa, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé se dirigió al país tras un consejo de emergencia para abordar la crisis desatada por los enfrentamientos entre bandas rivales. El mandatario aseguró que se han tomado disposiciones concretas para potenciar la operatividad de la policía y garantizar una respuesta contundente ante el bandidismo que ha forzado la evacuación de hospitales y el desplazamiento de miles de familias. “Pido calma y solidaridad”, expresó el premier, subrayando que la prioridad inmediata del Estado es restaurar el orden en los barrios sitiados de la capital.


