El RNDDH ha puesto el grito en el cielo tras la reciente decisión de la Corte de Apelaciones de Puerto Príncipe que favorece a Romel Bell, exjefe de Aduanas. Según la organización de derechos humanos, la anulación de su juicio por un tecnicismo de firmas es una «parodia» que fomenta la impunidad. Bell está bajo la lupa por un enriquecimiento ilícito descomunal, incluyendo una camioneta de 100,000 dólares comprada en Dubái y el manejo sospechoso de fondos de una ONG para niños huérfanos.
El reporte destaca que la justicia ignoró las pruebas de la ULCC, que vinculan a Bell con lavado de dinero y asociación de malhechores. El RNDDH lamenta que los jueces no ordenaran profundizar la investigación y critica el silencio de las autoridades judiciales que aceptaron el fallo sin apelar. «La justicia haitiana es hoy el mayor obstáculo para sanear las finanzas públicas», sentenció la organización, advirtiendo que este tipo de sentencias destruye la confianza ciudadana y protege las prácticas corruptas dentro de la administración pública.


