La sangrienta banda criminal Gran grif de Savien volvió a sembrar el terror en el Bajo Artibonito. El viernes 29 de mayo, un comando de este grupo armado emboscó y ejecutó a tres policías de élite de la Unidad Temporal Antigang (UTAG) y a un civil que servía como guía y explorador para las fuerzas del orden. El ataque ocurrió en Carrefour Robert, una zona rural de la comuna de Saint-Marc. La crueldad de la banda no terminó con los disparos: los propios delincuentes grabaron videos que se hicieron virales en las redes sociales, donde muestran con total impunidad los cuerpos de los agentes uniformados mientras los someten a brutales humillaciones antes de llevarse los cadáveres a su guarida.
La policía haitiana confirmó que una de las víctimas es el respetado jefe de operaciones de la zona, Pierre Emmanuel Germain, conocido por sus subordinados como el “comandante Manno”. Los pandilleros no solo secuestraron los cuerpos, sino que también se apropiaron de todo el equipo táctico de los oficiales, incluyendo sus fusiles de asalto, municiones y chalecos antibalas. La Dirección de Comunicación de la Policía (DICOP) emitió una nota oficial lamentando la pérdida de estos “valientes policías” y aseguró que ya se han enviado contingentes de refuerzo para cazar a los criminales “hasta sus últimos escondites”, aunque el pánico ya ha provocado el éxodo masivo de cientos de campesinos de la región.
De acuerdo con filtraciones desde el interior de la corporación, los agentes cayeron en una trampa mientras coordinaban un operativo sorpresa que pretendía unir las fuerzas de los destacamentos de Verrettes y Saint-Marc. Tras la tragedia, las organizaciones de derechos humanos Dwa Fanm y Flagran Deli alzaron la voz para denunciar que las tácticas actuales del Gobierno están destinadas al fracaso, argumentando que las misiones policiales solo ahuyentan a los delincuentes por unos días pero no destruyen sus bases financieras ni logísticas. La impunidad de la banda de Savien es un viejo dolor de cabeza para el país: esta es la tercera masacre que perpetran contra la policía en tres años, tras haber asesinado a seis agentes en enero de 2023 y a otros cuatro en julio de 2025.


