Las imprentas en Haití están librando una batalla desigual, y el Gobierno asegura estar listo para intervenir, siempre y cuando el sector privado aporte las pruebas necesarias. Así lo manifestó el ministro de Comercio e Industria, James Monazard, en una entrevista con Radio Magik 9, donde reconoció que la industria gráfica local se encuentra asfixiada por los costos de producción y la competencia de los libros impresos en el extranjero —especialmente en la República Dominicana— que entran al país sin pagar aranceles.
El periodista Roberson Alphonse puso el dedo en la llaga al cuestionar si el Estado implementará un escudo fiscal para proteger a las imprentas y editoriales locales, en un momento de gran efervescencia literaria con 1,191 títulos listos para la feria Livres en folie. El problema actual es un contrasentido aduanero: los libros extranjeros entran gratis, pero los insumos que importan las imprentas haitianas (salvo el papel) están gravados con pesados impuestos, anulando cualquier posibilidad de competir con las grandes economías de escala del país vecino.
Ante esto, el ministro Monazard lanzó un mensaje directo a los empresarios: “Denme las municiones necesarias para poder pelear por ustedes”. El funcionario explicó que las puertas de su ministerio están abiertas, pero los impresores deben presentar un diagnóstico claro que detalle cuántos empleos generan y qué trabas específicas frenan su competitividad. Como ejemplo de que el proteccionismo legal sí funciona, Monazard recordó el caso de las pastas alimenticias: cuando las fábricas locales demostraron que podían abastecer el mercado, el Gobierno aplicó aranceles amparados por la OMC, logrando que los importadores comenzaran a comprar el producto nacional, solucionando el desabastecimiento. Como muestra de apoyo técnico, el Ministerio instalará un estand en la feria del 4 de junio de 2026 para que los autores y comerciantes puedan registrar sus empresas formalmente en menos de diez minutos y obtener su Tarjeta de Identificación Profesional.


