Un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), elaborado junto al Group Croissance y CEDEL Haïti, revela el inmenso potencial dormido de las nuevas generaciones en Haití. Titulado «La metamorfosis silenciosa», el documento detalla que los jóvenes de entre 15 y 39 años representan el 42,8 % de la población nacional (más de 5 millones de personas) y que el 35 % de las empresas del país ya están en manos de menores de 35 años. No obstante, la falta de estructuras formales ahoga este impulso: el 91 % de los trabajadores se encuentra en la informalidad, solo un máximo del 11 % de los negocios juveniles está registrado legalmente, y el desempleo en el rango de 15 a 24 años roza el 37,5 %, duplicando la media de la región del Caribe.
Presentado en la Universidad Quisqueya por Xavier Michon, representante del PNUD, el estudio huye del fatalismo y propone una ambiciosa hoja de ruta en tres etapas. A corto y mediano plazo, se plantea digitalizar el registro de empresas para reducir el trámite a menos de siete días mediante smartphones, abrir laboratorios tecnológicos (FabLabs) en cada departamento e implementar sistemas fintech con créditos alternativos para incluir a las mujeres rurales, quienes sufren una severa brecha educativa. A largo plazo, se proyecta la creación de un Consejo Nacional de Innovación Joven y un Fondo de Impacto para captar entre 50 y 100 millones de dólares de la diáspora. El informe concluye con una fuerte advertencia democrática: hay 2,2 millones de ciudadanos de entre 18 y 27 años que jamás han votado, una generación que, de cara a los próximos comicios, no exige ser rescatada, sino ser escuchada y respetada en las políticas públicas.


