El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé ha sido claro: no habrá elecciones en agosto si no se puede garantizar la vida de los votantes. En una entrevista concedida en Roma este 9 de mayo, el jefe de Gobierno propuso trasladar la primera vuelta a finales de 2026 para entregar el mando a un nuevo presidente el 7 de febrero de 2027. «¿Puedo pedirle a alguien que haga fila para votar cuando puede ser atacado por una banda?», cuestionó Fils-Aimé, vinculando directamente el éxito de las urnas con el despliegue de la nueva Fuerza de Represión de Bandas (FRG).
El plan de seguridad incluye hitos concretos, como la incorporación de 1,200 nuevos agentes en junio bajo el programa P-4000, quienes ya tienen asegurado su salario y equipamiento táctico. El primer ministro también resaltó la labor de las FAD’H en la vigilancia de las zonas recuperadas del centro de la capital. Para Fils-Aimé, el reciente acto del 1 de mayo en el Palacio Nacional, donde diplomáticos e invitados permanecieron hasta el final de la ceremonia, es una prueba de que la recuperación de los espacios públicos es posible. El gobierno trabaja ahora para que estos avances permitan convocar al pueblo a las urnas antes de que termine el año.


