La Facultad de Etnología (FE) no se detiene. Después de ser expulsada del Campo de Marte por la crisis de seguridad en 2024, la institución ha reabierto sus puertas en una nueva sede en Bourdon. Aunque el espacio es más reducido y obliga a profesores y administrativos a compartir oficinas exiguas, la voluntad de enseñar sigue intacta en este edificio de dos plantas pintado en crema y gris.
Para superar la falta de espacio, la facultad se ha volcado a la tecnología. Los estudiantes han recibido tabletas y datos móviles para clases virtuales, mientras que los docentes utilizan sistemas Starlink para asegurar la conexión. “Estamos haciendo nuestro trabajo”, afirmó el decano Claude Mane Das, destacando que la facultad no solo ofrece clases, sino que también brinda servicios de salud mental a través de su clínica especializada con psicólogos y un psiquiatra.
Con 85 años de historia recién cumplidos, la FE proyecta ampliar sus instalaciones actuales y fortalecer sus maestrías en antropología y psicología social. Con una comunidad de casi mil estudiantes activos, la facultad demuestra que, a pesar del desplazamiento forzado, la educación superior en Haití lucha por mantener su calidad y su compromiso con la investigación científica.


