La situación de los haitianos en el exterior es crítica. El GARR presentó este miércoles un informe alarmante: las deportaciones han subido un 22 % respecto al año pasado. Entre enero y marzo de 2026, más de 68,000 compatriotas fueron devueltos al país, la gran mayoría desde la República Dominicana. Lo más preocupante es que las expulsiones no perdonan a nadie; en marzo se contabilizaron cientos de menores no acompañados y mujeres embarazadas retornados en condiciones precarias.
El informe revela que el hambre y la violencia son los principales motores que empujan a los haitianos a salir, a pesar del maltrato y la discriminación que enfrentan en la ruta. Además, países que antes eran refugio, como Canadá, han endurecido sus leyes de asilo, dejando a los migrantes sin opciones legales. El GARR exige al gobierno haitiano acciones urgentes para estabilizar la economía y la seguridad nacional, advirtiendo que el país no tiene capacidad para integrar dignamente a tal cantidad de retornados bajo la crisis actual.


