¡El Cabo Norte se levanta! Este jueves, la ciudad de Cap-Haïtien fue escenario de intensas protestas que paralizaron el centro y las entradas estratégicas de la ciudad. Con barricadas y neumáticos encendidos, los ciudadanos expresaron su hartazgo por el abandono de las calles y la falta de servicios básicos. La situación llegó a tal punto que una delegación de ministros tuvo que bajar de sus vehículos y recorrer a pie barrios como Sainte-Philomène y Vertières, escoltados por la presión de los manifestantes, para ver con sus propios ojos las inundaciones y los canales tapados de basura.
El ministro de Obras Públicas, Almathe Joseph Pierre-Louis, prometió acciones inmediatas: «Los resultados se verán en menos de una semana», aseguró, anunciando el despliegue de maquinaria para limpiar drenajes y recoger desechos bajo el lema de «Haití Cero Desechos». Mientras tanto, la alcaldía trató de calmar los ánimos recordando que ya hay grandes proyectos en marcha, como la reconstrucción de un tramo clave de cuatro carriles en la Carretera Nacional #3, financiado por el Banco Mundial, que promete agilizar el tráfico diario una vez concluya el contrato de diez meses con la firma T&C S.A.
A pesar de las promesas de fluidez vial y seguridad por parte del vicealcalde Patrick Almonor, el clima sigue siendo tenso. La población, cansada de vivir entre aguas estancadas y calles intransitables, espera que esta vez las palabras se conviertan en hechos antes de que la movilización se radicalice aún más.


