Ante los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas este 23 de abril de 2026, el primer ministro haitiano Alix Didier Fils-Aimé pidió un apoyo internacional más rápido y concreto frente a la crisis de seguridad que paraliza Haití.
Acompañado por una delegación oficial, el jefe de gobierno intervino en un contexto marcado por una situación de seguridad tensa, con enfrentamientos entre pandillas rivales en la llanura del Cul-de-Sac y ataques armados contra la población civil en varias regiones del país.
Fils-Aimé lanzó un llamado firme a la comunidad internacional para que refuerce su apoyo en la lucha contra la inseguridad, subrayando que el restablecimiento de la autoridad del Estado es la prioridad absoluta. “Sin seguridad, no puede haber ni democracia ni desarrollo”, afirmó.
El primer ministro también destacó los primeros resultados obtenidos por las fuerzas nacionales junto a la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG), aunque advirtió que estos avances siguen siendo frágiles sin un despliegue completo y recursos adecuados.
Con un tono directo, criticó la brecha entre los compromisos internacionales y las acciones reales: “Haití no necesita promesas, sino acciones”, declaró, instando a los socios internacionales a cumplir sus compromisos.
Asimismo, insistió en la voluntad del Estado haitiano de fortalecer sus propias capacidades de defensa respetando los derechos humanos y el Estado de derecho.
Más allá de la urgencia en materia de seguridad, reafirmó el objetivo político de su gobierno: restablecer la seguridad, organizar elecciones creíbles y encaminar al país hacia la estabilidad.
Durante su misión oficial en Estados Unidos, iniciada el 19 de abril de 2026, el primer ministro sostuvo más de 15 reuniones con responsables estadounidenses y representantes de organismos multilaterales, centrando todas las discusiones en la cuestión de la seguridad como condición previa a cualquier progreso.


