La nueva fuerza multinacional de lucha contra las pandillas en Haití se desplegará por “fases” en los próximos meses, según indicó el representante especial Jack Christofides ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
“Nos encontramos en una fase inicial crítica para la implementación de la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG)”, explicó el diplomático sudafricano, señalando que esta fuerza sustituirá progresivamente a la anterior Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS).
El plan inicial de despliegue fue aprobado dentro del límite de 5.500 efectivos entre soldados y policías. Según Christofides, la generación de fuerzas avanza con promesas significativas de varios Estados miembros, aunque no se dieron detalles específicos.
Por ahora, solo un contingente de 400 soldados chadianos ha llegado a Puerto Príncipe, mientras que Chad ha prometido un total de 1.500 efectivos.
El retiro progresivo de los agentes de la MMAS se realizará en paralelo con el despliegue de la nueva fuerza, con el fin de evitar un vacío de seguridad en un país afectado por la violencia de las pandillas.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en septiembre pasado la transición hacia esta nueva fuerza, considerada más robusta frente a las críticas sobre la falta de recursos de la misión anterior.
Christofides destacó la importancia de reforzar las capacidades, especialmente en los ámbitos marítimo y fronterizo, y subrayó que la FRG es un medio para permitir que las instituciones haitianas retomen el control y establezcan una estabilidad duradera.
Por su parte, el representante de la ONU en Haití, Carlos Ruiz Massieu, reconoció avances políticos, especialmente el traspaso de poder en febrero al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé. Sin embargo, insistió en que las elecciones siguen siendo el único camino legítimo para restablecer el orden constitucional.
A pesar de ciertos avances, la situación sigue siendo preocupante, con cerca de 1,5 millones de personas desplazadas y las pandillas controlando gran parte de la capital.


